Ayer volvimos a ser los reyes de la fiesta,

y volvimos a incumplir todas las leyes,

empezamos en la calle la Ballesta,

y acabamos to borrachos en Argüelles.

 

El sol nos avisó que era de día,

y nosotros perdimos los papeles,

a las diez nos paro la policía,

por mear en la fuente de Cibeles.

 

Pero seguimos cabalgando,

con la lengua como escarcha,

desafiando al destino.

 

Llegue a casa agonizando,

¡no vuelvo a salir de marcha!

con Danone, Rocha y Chino.