Los jóvenes de hoy en día,

les gusta mucho la juerga,

se esconden la mercancía,

en el pellejo la verga.

 

Y la pasan en los garitos,

a la banda que va pedo,

si no tienen pa tiritos,

compran pastis a talego.

 

Se juntan siempre un montón,

para ponerse borrachos,

se montan un botellón,

y se comen unos cachos.

 

Y las chicas a lo suyo,

con faldas de terciopelo,

lanzas al aire un capullo,

y lo recogen al vuelo.

 

Los chavales como locos,

las piropean al pasar,

aunque algunos vayan moco,

y vean doble al mirar.

 

Y luego suben a casa,

a gatas por la escalera,

ni por esas se les pasa,

la dichosa borrachera.

 

Se meten en sus camitas,

van de alcohol hasta las cejas,

ahora cuentan pastillitas,

no mola contar ovejas.

 

Y al día siguiente tan bien,

no pueden ni abrir la boca,

esperando que les den,

para un poquito de coca.

 

Y vuelven con los demás,

pa entre todos ser mas fuertes,

si estos razonaran más,

se evitarían muchas muertes.