Hay que ver que bien te veo,

con tu rolex de oro y tú mercedes,

tanto glamour y mamoneo,

me hace subir por las paredes.

 

Tampoco te creas que envidio,

tus fondos de inversión, tu talonario,

aparte de aburrido es un fastidio,

quedarte embarazada de un notario.

 

No me expliques más, que no me importa,

que cada uno vive a su manera,

que el tiempo va volaó, y la vida es corta,

cuando no queda caviar en la nevera.

 

¿Qué fue de aquella niña de pelo claro?

de ojitos verdes y cara angelical,

aquella estrella en la cola del paro,

has pegado un cambio radical.

 

Ahora hablas de fútbol y de coches,

incluso hasta quieres votar a Fraga,

este presente, es un futuro perfecto.

 

Pero si luego quieres juerga por las noches,

ten a mano el frasco de viagra,

para poner a tu marido erecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*